Meyer Shank Racing presentó la decoración del auto No. 66 de Marcus Armstrong para la edición 110 de la Indianapolis 500, con Acura como protagonista visual del monoplaza que competirá en el mes de mayo en el Indianapolis Motor Speedway.
El diseño combina una base negra con detalles blancos y amarillos, además de una fuerte presencia del logo de Acura en el alerón delantero, alerón trasero, pontones y cubierta del motor. La decoración también incluye una referencia al 40 aniversario de Acura, uno de los elementos más visibles en los laterales del auto.

Acura toma protagonismo en el No. 66
La presentación marca una aparición especial de Acura dentro del programa de Meyer Shank Racing para la Indy 500. El auto seguirá compitiendo como un Dallara-Honda, pero la decoración llevará la identidad de Acura en una de las carreras más importantes del calendario de IndyCar.
Para Meyer Shank, el diseño conecta con su relación deportiva con Acura y refuerza la presencia de la marca en una plataforma de alta exposición como Indianápolis. En el auto también aparecen socios como Clopay, Root Insurance, Arctic Wolf, Cliffs y REMAX.
Marcus Armstrong, listo para Indianápolis
Marcus Armstrong será el encargado de llevar esta decoración en la Indy 500. El piloto neozelandés afronta una nueva participación en Indianápolis con Meyer Shank Racing, en una edición donde el equipo también tendrá presencia con otros autos dentro de la grilla.
El No. 66 mantiene una línea visual sobria y técnica, con el negro como color dominante y detalles amarillos que le dan contraste. La referencia al 40 aniversario de Acura convierte esta decoración en una de las más distintivas del mes de mayo.

Con esta presentación, Meyer Shank Racing suma una identidad especial para la Indy 500 y Acura gana protagonismo visual en el escenario más importante de la temporada. El auto de Armstrong ya tiene imagen definida para salir a pista en Indianápolis.