Arrow McLaren Indy 500 ya tiene nueva imagen para 2026. El equipo presentó las decoraciones que utilizarán sus autos en la edición 110 de las 500 Millas de Indianápolis, bajo la campaña “Unfinished Business”, una declaración directa de intención en el año en que se cumplen 50 años de la última victoria de McLaren en la carrera más importante de IndyCar.

La presentación llega antes del inicio de las prácticas oficiales en el Indianapolis Motor Speedway, donde los autos de Pato O’Ward, Nolan Siegel, Christian Lundgaard y Ryan Hunter-Reay saldrán a pista con una identidad visual común: base blanca predominante, detalles en papaya y colores específicos de cada patrocinador.

El concepto no es solo estético. “Unfinished Business” —traducido como “asunto pendiente”— resume el momento competitivo de Arrow McLaren en Indianápolis. La organización no gana la Indy 500 desde 1976, cuando Johnny Rutherford llevó al McLaren M16 a la victoria en el Brickyard. Medio siglo después, el equipo vuelve a colocar esa historia como parte central de su campaña.

Arrow McLaren Indy 500: una campaña con peso histórico

La nueva campaña de Arrow McLaren conecta directamente con el legado de McLaren Racing en Indianápolis. El equipo busca su cuarta victoria en la Indy 500, después de una larga espera que ya alcanza cinco décadas desde aquel triunfo de Rutherford.

El mensaje de “Unfinished Business” también se integra al concepto global “Never Stop Racing”, impulsado por McLaren Racing desde su operación de Fórmula 1. En el caso de Arrow McLaren, la idea toma un sentido más específico: cerrar una deuda pendiente con Indianápolis después de varios intentos recientes en los que el equipo ha estado cerca, pero no ha logrado concretar la victoria.

Tony Kanaan, director del equipo Arrow McLaren IndyCar, resumió el objetivo con claridad: “Tenemos asuntos pendientes en la Indy 500. Las nuevas decoraciones y la campaña reflejan nuestro impulso y pasión por llegar a lo más alto en la carrera más grande del mundo”.

Cuatro autos, una identidad común

Las decoraciones comparten una misma base visual. Los cuatro autos utilizan un blanco dominante, acompañado por trazos del papaya tradicional de McLaren. A partir de esa estructura común, cada monoplaza incorpora el color principal de su socio comercial.

El auto No. 5 de Pato O’Ward mantiene el negro asociado a Arrow Electronics. El No. 6 de Nolan Siegel suma el azul de NTT DATA. El No. 7 de Christian Lundgaard adopta una presencia más marcada del papaya junto a VELO. El No. 31 de Ryan Hunter-Reay, ya presentado previamente en Miami, incorpora el morado de PrizePicks.

El resultado es una identidad más uniforme para Arrow McLaren, pero sin perder la diferenciación entre pilotos y patrocinadores. La propuesta busca verse moderna, limpia y alineada con la herencia visual de McLaren, sin abandonar la agresividad que exige una campaña de Indy 500.

El auto No. 5 de Pato O’Ward mantiene el color negro asociado a Arrow Electronics.

Arrow McLaren Indy 500 auto No. 5 de Pato O’Ward
El No. 5 de Pato O’Ward combina blanco, negro y papaya para la Indy 500 2026.

El No. 6 de Nolan Siegel suma el azul de NTT DATA.

Arrow McLaren Indy 500 auto No. 6 de Nolan Siegel
El No. 6 de Nolan Siegel incorpora el azul de NTT DATA en su Arrow McLaren.

El No. 7 de Christian Lundgaard adopta una presencia más marcada del papaya junto a VELO.

Arrow McLaren Indy 500 auto No. 7 de Christian Lundgaard
El No. 7 de Christian Lundgaard mantiene el papaya como color dominante dentro del paquete visual de McLaren.

Pato O’Ward encabeza una ofensiva de cuatro autos

Para el público latinoamericano, el foco principal estará sobre Pato O’Ward. El mexicano llega nuevamente a Indianápolis como una de las cartas fuertes de Arrow McLaren, con el objetivo de convertir su velocidad y experiencia reciente en una victoria que se le ha escapado en años anteriores.

Junto a O’Ward estarán Nolan Siegel y Christian Lundgaard, parte de la alineación de tiempo completo del equipo, además de Ryan Hunter-Reay, ganador de la Indy 500 en 2014. La presencia de Hunter-Reay le da a la estructura una cuota adicional de experiencia en Indianápolis, especialmente en una carrera donde la lectura del tráfico, la paciencia y la ejecución en pits suelen definir más que la velocidad pura.

El caso de Hunter-Reay también tiene una lectura propia dentro de la campaña. Su auto No. 31 fue presentado el 29 de abril durante el evento McLaren Racing Live en Miami, en la semana de Fórmula 1. El estadounidense vuelve al IMS para disputar su 18ª Indy 500, después de una edición 2025 en la que lideró 48 vueltas y se mantuvo en la pelea hasta que un problema de combustible lo dejó fuera de la contienda en la parte final.

Arrow McLaren Indy 500 auto No. 31 de Ryan Hunter-Reay
El No. 31 de Ryan Hunter-Reay combina blanco, papaya y morado de PrizePicks para su regreso a la Indy 500.

La activación de “Unfinished Business” durante mayo

Arrow McLaren no limitará la campaña a las decoraciones de sus autos. Durante el mes de mayo, el equipo activará “Unfinished Business” con presencia especial en el Indianapolis Motor Speedway, autos de calle McLaren rotulados, contenido específico para redes sociales y acciones con atletas, celebridades e influencers.

La intención es convertir la campaña en una narrativa completa alrededor del intento de McLaren por volver a ganar en Indianápolis. No se trata solo de presentar autos nuevos, sino de instalar un mensaje competitivo: el equipo reconoce su historia, asume sus oportunidades perdidas y apunta a completar una tarea pendiente en la Indy 500.

Ese enfoque encaja con el valor simbólico de mayo en Indianápolis. La Indy 500 no es una carrera más dentro del calendario de IndyCar; es el evento que define carreras, proyectos deportivos y legados. Para Arrow McLaren, ganar allí tendría un impacto deportivo, histórico y de marca.

La ruta hacia la Indy 500

Los cuatro autos de Arrow McLaren saldrán a pista con sus nuevas decoraciones desde el inicio de las prácticas oficiales de la Indy 500. La clasificación para la edición 110 de las 500 Millas de Indianápolis está programada para el 16 y 17 de mayo, mientras que la carrera se disputará el 24 de mayo.

La campaña llega en un momento clave para el equipo. Arrow McLaren ha construido una presencia cada vez más fuerte dentro de IndyCar, pero Indianápolis sigue siendo el objetivo que puede transformar esa evolución en una victoria histórica. Con O’Ward, Siegel, Lundgaard y Hunter-Reay, el equipo combina juventud, experiencia, velocidad y conocimiento del óvalo.

A 50 años del triunfo de Johnny Rutherford, McLaren vuelve a Indianápolis con un mensaje claro. La historia ya existe, la deuda sigue abierta y mayo será el escenario donde Arrow McLaren intentará convertir su “Unfinished Business” en una nueva victoria en la Indy 500.